Chimeneas de Piedra en Casa

Antes de decidir colocar una chimenea en casa es bueno tener en cuenta el espacio en el que vendrá colocada, de tal manera que dé a la chimenea, no sólo una aspecto funcional como el de calentar el ambiente, sino también estético, formal, con gusto y estilo caracterizando  y personalizando el espacio.
Las chimeneas en piedra tienen su origen en los países nórdicos y se difundieron en Europa entre el año 1200 y el 1300. En un principio se colocaban en el centro de las salas por muchos motivos, en primer lugar porque de esta manera el calor podía irradiar de manera uniforme en todo el ambiente, porque no todas las casas estaban hechas de piedra y las estructuras de las paredes se caracterizaban por tener también elementos en madera y por un motivo simbólico de centralidad, es decir, la chimenea era el eje donde toda la familia se reunía.

chimenea de piedraLa primera chimenea, llamado el pabellón porque era voluminosa, cubría completamente a pared. Con el tiempo la chimenea ha evolucionado y, a pesar de su transformación estética y funcional, conserva el mismo encanto y el valor simbólico de un tiempo. Incluso hoy en día la chimenea es un elemento que logra con su calor calentar los corazones.

Los materiales que actualmente se utilizan para construir una chimenea de piedra son múltiples:  el mármol, rocas de granito y hasta las rocas metamórficas. El focolar que es la parte interior de la chimenea y debe ser necesariamente construido con ladrillo refractario porque las juntas de mortero entre un ladrillo y el otro deben ser delgadas, con el fin de evitar la desintegración del material.

Alternativamente, también se puede colocar en casa una chimenea prefabricada, después de prestar atención a las medidas de la habitación, dedicándose luego a la elección de los materiales de revestimiento. Para la instalación de la chimenea es un bueno recurrir a personal especializado.


Chimenea prefabricada de piedra